ENTRE CURDAS

(milonga)

 

 

Anoche cerró por duelo, el bodegón La Maroma

Murió el negrito Carmona, remanyao escabiador,

En el mistongo convoy, donde el pobre era velao

Varios curdas jubilaos, acariciando el cajón...

Lagrimeaban apenados... empinando semillón.

 

Una mosca que había entrao, y rondaba indiferente

Se fue a parar justamente, en la nariz del finao,

Rocatagliata, el pesao, rechupado como un faso

Viendo a la mosca en el naso, le pegó tal bofetón...

Que hizo saltar de un zurdazo a Carmona y al cajón.

 

El jonca quedó forfái y Grapini con un llanto

Sentó al difunto en un banco... para que descanse en paz,

A su lao, el Bataraz, empezó a contarle un cuento

Mientras el taita Mamerto, con un filoso puñal...

Quería clavarlo al muerto... porque lo miraba mal.

 

El peluquero Calvete, viendo al cadáver chivudo

Se acordó de su laburo y lo afeitó hasta el copete,

Cayó el furca Firulete, con unas cuantas chirusas

Venía de una garufa, empuñando un bandoneón...

Y entre curdas y papusas... se armó una milonga flor.

 

La milonguera Renée, apantallando al finao

Creyendo que era un mamao, quería darle café,

Melena y el Yacaré estaban jugando al truco

Y el goruta Benvenuto, encargado del convoy...

En camisón y confuso... rajó pa´ la Treinta y dos.

 

De pronto, en esa reunión, se hizo presente la yuta

Y a la curdela batuta, la fue arreando p´al camión,

Garabito y Chicharrón se piantaron con el vino

Y el muerto... fue detenido, pues un novicio botón...

Se lo llevó de testigo... a prestar declaración.

 

Letra : Aldo Queirolo

Música : Roberto Morel  (Oscar Norberto Spinelli) y Carlos Mayel  (José Luis Anastasio)

 

Grabada por Jorge Vidal con acompañamiento de guitarras.

 

 

A “Letras”   A “Autor”    Menú Principal