EL CANILLITA
Era de noche y llovía
Los truenos daban pavor,
Y el huracán con furor
Cual fiera herida rugía.
Sin embargo ¡Quién diría!
Un canillita en acción,
Gritaba a todo pulmón
Con su voz conmovedora:
“Antologías”, “Última hora”,
“Crítica 5°” y
“Razón”.
Aquel niño sin mirar
El peligro que corría,
Del uno al otro tranvía
Saltaba sin desmayar,
Él quería liquidar
Los diarios, era su afán,
No importaba el huracán
Porque sólo el canillita,
Pensaba en su madrecita
Que le había encargado pan.
Pero ¡Ay! qué cuadro vi yo
Cuando más fuerte llovía,
Del interior de un tranvía
Una dama lo llamó.
El pobre pibe corrió
Pero al saltar ¡Triste hado!
Pisa en falso el desdichado
Se resbala, lanza un grito,
Y sobre su cuerpecito
Le pasa el coche acoplado.
Una rueda le deshizo
Las dos piernas ¡Pobrecito!
Y ese Dios tan infinito
Evitar pudo y no quiso,
Ningún esfuerzo se hizo
Mientras duró su agonía,
Porque en medio de la vía
Murió el pobre canillita,
Lejos de su madrecita
Que esperándolo estaría.
Un señor que allí había
Dijo: Yo culpo a la madre
Otro dijo: culpo al padre
Sin saber si lo tenía.
Y desde ese mismo tranvía
Una ventana se abrió,
Y la dama se asomó
diciendo: “Guarda, qué hacemos,
prosiga, es un pillo menos”
Y el tranvía prosiguió...
Letra : Juan Manuel Pombo
Música : Alberto Cosentino