ENTRADA PROHIBIDA (II)
Cuando eras una papusa
Y andabas bien empilchada,
Eras la paica mimada
Que a tu capricho reinabas.
A los hombres los tratabas
Con el desprecio más rudo,
Y más de un viejo platudo
Por tu culpa se arruinó.
Pero llegó
También tu “San Martín”
Y se acabó
Tu fama de cartón.
Y la que fue
La flor del berretín,
Se convirtió
En otra del montón.
Y tu mishé
Con otra se arregló,
Y te largó
Sin decirte por qué.
Y en la pensión
El dueño se cabreó,
Y te prohibió
La pieza y el buyón.
Del cabaret te espiantaron
Y te prohibieron la
entrada,
Se te acabó la parada
Te perdiste en el olvido.
Y un miserable vestido
Tuvieron que regalarte,
Pues causa pena mirarte
De pobrecita que estás.
Letra : Germán
Teisseire
Música : Luis
Teisseire