ENGUALICHAO

 

 

 

Antes que vos me metieras

No sé quién me lo había dicho:

“Anda siempre en cosas raras

no te dejes engrupir”.

En el barrio la llamaban:

“La señora del gualicho”,

Y con eso ella consigue

Lo que quiere conseguir.

 

Yo, que nunca le hice caso

Al chimento de las viejas,

De la noche a la mañana

Me enfermé del corazón;

Y lo mismo que un purrete

Que lo llevan de una oreja,

Me llevó por donde quiso

Con mi loco metejón.

 

Qué me habrá dado, ¡Ay, Dios mío!

Nunca lo pude saber,

La cuestión que el susodicho,

Por la culpa del gualicho

Casi llego a enloquecer.

Hasta lo que no tenía

Poquito a poco le di,

Pero solamente el día

Que me vi bien en la vía,

Me di cuenta que era un gil.

 

Me llevaba por las tardes

A pasear por “La Gran Vía”,

De mañana, me obligaba

A bañar al gran danés;

Yo no sé lo que sentía

Pero el perro me miraba,

Y al mirarme, me decía:

“Qué papel de otario hacés”.

 

Hoy, por fin no hay más paseos

Me enterré en el entrevero,

Me fui a ver a un curandero

Que con yerbas me curó;

Cuando pienso en lo que hice

Me da rabia, ¡Mamma mía!,

Si la encuentro en mi camino

Me escabullo en un café.

 

Letra : Francisco Osvaldo López y Juan Carlos López

Música : Aldo Legui  (Francisco Derkahez)

 

Grabado por la orquesta de Jorge Arduh con la voz de Ernesto Franco.

 

 

(letra obtenida de la grabación)

(colaboración enviada por el amigo Amado Lafuente. 10-2009)

 

 

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