EL TANGO DE
No tengo amigo, no tengo
amores,
No tengo patria, ni
religión,
Sólo amargura tengo en el
alma
¡Ahijuna, malhaya! Mi
corazón...
Mas no por eso, yo me
lamento
Pues siempre tengo en la
ocasión,
Para mis quejas, una
milonga,
Para mis penas, una
canción.
Qué me importa de la vida
Si naide me va a querer,
Quién me lloraba se ha
muerto
Y esa muerte me ha matao.
Desde entonces desafío
Al jilguero y al zorzal,
Quien mejor cantando ahoga
Las tristezas de su mal.
Milonga mía, no me
abandones
Tenerte siempre, quiero a
mi lao,
Que no me falte, cuando yo
muera
Una milonga para cantar.
Letra :
Alberto Novión (Alberto Aureliano
Novión)
Música :
Horacio Mackintosh
(Estrenado
en la pieza teatral del mismo nombre,
de
Alberto Novión, en 1922)