ECHANDO MALA
Son sus ojos dos machazos lamparonesQue encandilan al más maula pa´l amor,Viera tata, se me caen dos lagrimonesY ando al ñudo, gambeteándole al dolor.Ella, mesmo que´l peludo fue escarbandoHasta abrirme un hoyo dentro´el corazón,Y dispués, que pa´ su bien la iba adorandoRedepente me chucea con su traición. Desde entonces, mi tatitaVivo enfermo ´e la cabeza,Yo la quise con fierezaPa´ mí sólo y naides más.Y es por eso que ando ansinaComo juído de la gente,Con el chambergo en la frenteSin poderlo echar pa´ tras. Alguien dice que con ella fui salvajeY que fue eso, lo que la desorientó,Son pavadas que hoy inventa el paisanajePa´ gozarse de mi suerte o qué sé yo.No le cuente a mi viejita que he lloraoDejela, que con “giniebra” vi´á sobar,Esta pena que en mi pecho se ha enterraoY que sólo Dios, la sabe valorar. Si algún día, por si acasoSe tropieza con la ingrata,Dígale, querido tataQue del mundo me perdí.Seguiré donde me llevenMis desventuras malditas,Mientras tanto a mi viejitaDéle un beso usted por mí.
Letra :
Francisco Brancatti
Música :
Pascual Clausi
Grabado
por Carlos Gardel con guitarras. (sello Odeón Nº 18.276, el 22-07-1929)