(milonga)
La porteñita te llamaban
los muchachos
Porque eras toda en cuerpo
y alma para el tango,
Con tu pollera y tu
blusita de percal
Eras un poco de arrabal
En los salones
milongueando...
Cuando los roncos
bandoneones te envolvían
Como una llama la milonga
te encendía,
Por tu canyengue, tu
cadencia y tu compás
Formaban rueda en el salón
Para mirarte milonguear.
Al revolear tu florido
percal
Mariposita de luz de
arrabal,
Quién no quedó suspirando
Siguiendo tus vueltas
Soñando... soñando...
Si habrás oído palabras de
amor
Milonguerita de barrio,
Pero tu amor era el tango
Y el tango vivía
En tu corazón.
Fuiste famosa desde
Palermo hasta Corrales
Fuiste la reina de los
bailes de arrabales,
Rayaba el piso tu taquito
compadrón
Marcando un ocho en el
salón
Entre el vaivén de tus
percales...
Naciste tango y para el
tango fue tu vida
Desde el recuerdo mis
nostalgias no te olvidan,
Esta milonga compadrita es
para vos
Que te regala mi emoción
Como una flor del corazón.
Letra :
Reinaldo Yiso (Reinaldo Ghiso)
Música :
Riel (León Lipesker)
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