CELIA
(vals)
Cual
fraganciosa flor de amor, cual mensajera de beldad,
Y
cual azulada ilusión, cual sol primaveral.
Así
llegaste a mí, mujer, con tu belleza angelical
Y
como un sueño de hadas que hiciera realidad.
Sentí
nacer en mí el placer, sentí la dulce sensación
Que
brinda la felicidad y un beso de pasión.
Pero
un atardecer fatal la parca al cielo te llevó
Y
aquella dicha al recordar, ¡Me llora el corazón!
Fue
La
triste soledad,
Que
a mí
Trajo
la evocación,
Y
así
En
la nostalgia gris,
Volvió
Sonriente
la ilusión.
Fue
Tan
sólo una visión,
Feliz
La
de mi corazón,
Después
Volvió
la realidad,
Y
en mí
La
triste soledad.
Vos
fuiste para mí la luz, mi luna, sol y cielo azul,
La
flor de mi jardín de amor, ¡Sueño de juventud!
Despojos
de un ayer feliz quedaron en mi corazón,
¡Desde
el atardecer fatal que te fuiste con Dios!
Noviecita
que ya no estás, ¡Amor que nunca volverá!
Qué
cruento es mi vivir, así, ¡En esta soledad!,
Venero
tu recuerdo, que es bálsamo de mi dolor
¡Y
un poco de felicidad para mi corazón!
Letra y música : Alfredo
Bigeschi y Juan Mercorelli