COMO SOMBRAS EN UN RÍO
(milonga)
Teníamos
el cielo en nuestras manos
Y
un siglo de canciones en las venas,
Un
puente de milagros suburbanos
Y
al borde de los besos, un poema.
Teníamos
miseria y desmesura
Y
el mágico ritual de los amantes,
Mendigos
del placer y la conjura
Esclavos
de una historia alucinante.
Después
llegó el silencio...
Entonces
el naufragio...
Después
este vacío...
Y
el ir por los balcones del infierno
Temblando,
como sombras en un río.
La
noche nos echó de su morada
Y
nos confió el secreto de la pena,
Y
en medio de esa fuga hacia la nada
...
Perdimos el poema.
Las
horas del amor se nos cayeron
Heridas
por el dios de la costumbre,
La cartas nunca escritas se murieron
En
medio de calladas muchedumbres.
Vagando
por la vida y sin decoro
Guardamos
poco más que cicatrices,
Y
fuimos, sin embargo, a nuestro modo
Apenas
desgraciados y felices.
Letra : Raimundo Rosales
Música : Tato Finocchi (Fernando Finocchi)