SI NADA NOS QUEDA
(vals)
Desde
la madrugada yo siempre te esperaba
Sentado
en la cañada y así era feliz.
También
la vida es palpitar en silencio
A
que llegue el momento en el que sonreír.
El
otoño era suave en esas madrugadas
El
ruido de las calles, el vals de un violín.
La
vida transcurría con la gracia del agua
Mis
sueños intuían que todo tiene un fin.
Fue
una noche enredada entre tus penas
Tu
boca me esquivó, carmesí,
Lloraste
y diste la última vuelta
Tan
triste dijiste: “Me voy de aquí”.
Ya
no estarás caminando en la arboleda
Buscando
su brisa tan sutil,
Y
dónde iremos si nada nos queda
Buscando
un motivo para vivir.
Letra : Federico Fernández
Música : Adrián De Alzáa (Eduardo Adrián De Alzáa)
Grabado por la orquesta
Lunático 33 con la voz de Sofía Yannel.
(colaboración
enviada (letra y grabación) desde Córdoba, por la amiga Cori Olmo Bennet. 04-2014)