CORAZONES ENEMIGOS
Sólo por capricho nos puso
el destino
Frente a frente un día, sin
darnos lugar,
A mirar las zarzas del
largo camino
Que, unidos, buen trecho
tuvimos que andar...
Ambos, ya cansados de
buscar en vano
El “alma gemela” de nuestro
ideal,
Creyendo encontrarnos, nos
dimos la mano
¡Y, sin ver, labramos
nuestro propio mal!
Vino un día el desengaño
Su dolor a contagiarme,
No llegaste a interpretarme
No te supe comprender...
Y los nuestros fueron
pronto
Sordamente y sin testigos,
Corazones enemigos
Que simulan un querer...
Aquel drama intenso de
nuestras dos vidas
— Náufragas, sin culpa, de
dicha y amor —
Fue abriendo en las almas
las crueles heridas
Que infieren los odios y
ahonda el rencor...
Y el sueño dorado de la
florescencia
De aquello que pudo ser
loca pasión,
Se esfumó en las sombras de
la indiferencia
Que llenó de escarcha
nuestro corazón.
Letra : Osvaldo Sosa Cordero (José Osvaldo
del Socorro Sosa Cordero)
Música : Mauricio Saiovich