LA BICICLETA BLANCA
(1970)
Recitado:
Lo viste. Seguro que vos también, alguna vez lo
viste.
Te hablo de ese eterno ciclista solo, tan solo,
Que repecha las calles por la noche.
Usa las botamangas del pantalón bien metidas en las
medias,
Y una boina calzada hasta las orejas, ¿te
fijaste?...
Nadie sabe de dónde cuernos viene; jamás se le
conoce a dónde diablos va.
De todos modos, si lo vieras pasar, mirálo con mucho
amor.
Puede que sea, otra vez...
El flaco que tenía la
bicicleta blanca
Silbando una polquita,
cruzaba la ciudad,
Sus ruedas daban pena, tan
chicas y cuadradas
Que el pobre se enredaba la
barba en el pedal.
Llevaba de manubrio, los
cuernos de una cabra,
Atrás, en un carrito
cargaba un pez y un pan,
Jadeando a lo pichicho,
trepaba las barrancas
Y él mismo se animaba,
gritando al pedalear:
“¡Dale, Dios!... ¡Dale,
Dios!,
meté, flaquito, corazón.
Vos sabés que ganar
no está en llegar, sino en
seguir”
Recitado:
Todos, mientras tanto, en las veredas,
Revolcándonos de risa
¡Lo aplaudimos a morir!
Y él, con unos ojos de novela
Saludaba, agradecía y sabía repetir...
“¡Dale, Dios!... ¡Dale,
Dios!
¡Dale con todo, dale Dios!”
Recitado:
Pero, cierta noche, su horrible bicicleta con
acoplado
Entró a sembrar una enorme cola fosforescente...
¡Increíble! los pungas devolvían las billeteras en
los colectivos,
Los poderosos terminaban con el hambre,
Los Ovnis nos revelaban el misterio de la paz,
El intendente en persona rellenaba los pozos de la
calle.
Y hasta yo, pibe, yo que soy las penas, lloré de
alegría
Bailando bajo aquella luz, la polka del ciclista...
Después, no sé, te juro,
por qué siniestra rabia,
No sé por qué lo hicimos,
¡Lo hicimos sin querer!,
Al flaco, pobre flaco, de
asalto y por la espalda
Su bicicleta blanca le
entramos a romper.
Le dimos como en bolsa, sin
asco, duro, en grande,
La hicimos mil pedazos y al
fin, yo vi que él,
Mordiéndose la barba gritó:
“¡Que Yo los salve...!”
Miró su bicicleta, sonrió,
se fue de a pie.
Recitado:
Mi viejo Flaco nuestro que andabas en la Tierra
¿Cómo te olvidaste que no somos ángeles, si no
hombres y mujeres?
Flaco, no te pongas triste,
Todo no fue inútil
No pierdas la Fe.
En un cometa con pedales,
¡Dale que te dale!
Yo sé que has de volver.
Letra : Horacio
Ferrer (Horacio Arturo Ferrer)
Música : Ástor
Piazzolla (Ástor Pantaleón Piazzolla)
Grabado
por Amelita Baltar con acompañamiento de orquesta.