(vals)
Hay algo más sublime que
todo lo sublime,
Más suave que el arrullo,
más bello que la flor,
Hay algo que de todas las
culpas me redime
Poniendo en mi existencia,
su amante bendición.
Es algo con sutiles
ternuras de caricias,
Con magias de esperanza, de
paz y de bondad,
Y ese algo está en el gesto
que pinta la sonrisa
Serena y siempre dulce,
sonrisa de mamá.
Sonrisa milagrosa, que es
bálsamo en la vida,
Lo mismo en horas buenas,
que en las de adversidad,
A veces empañada por la melancolía
Mas siempre bondadosa,
amante y maternal.
Compendio santo y bueno de
toda la armonía,
De todos los encantos, de
toda la emoción,
De toda la ternura que el
alma nunca olvida
Porque es la milagrosa,
sonrisa de mamá.
Cuando me siento triste, por
cosas de la vida,
Y el torvo desaliento me
ronda el corazón,
Pensando en el milagro de
amor de tu sonrisa
Se me hace, madrecita, más
bueno mi dolor.
Milagro inigualable de
inspiración divina
Que, al darme tu sonrisa,
me dio su don mejor,
Sonríe como siempre, sonríe
madre mía
Con tu sonrisa dulce, que
es paz y bendición.
Letra : Carlos Bahr (Carlos Andrés Bahr)
Música : Juan D´Arienzo y Fulvio
Salamanca (Fulvio Werfil Salamanca)
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