TU PERRO PEKINÉS

(1948)

 

 

Muriéndome de hambre y frío
Te vi pasar, corazón,
Con el auto que fue mío
Y el tapado de visón.
Tus ojos vieron mis ojos
Pero no vi tu rubor...
Sentí temblar mis despojos
Y tu perro me ladró.
 
Chofer japonés
Con el auto “avión a chorro”,
Y vos, apretando el morro
Del perrito pekinés.
La vida, tal vez,
Se ensañó y a sangre fría
Me regala la ironía,
De este cuadro, hecho al revés.
Cómo quisiera tener
Para mi frío espantoso,
Ese abrigo tan sedoso
De tu perro pekinés.
 
Cuando pasaste a mi lado
Se me apretó el corazón,
Yo, con hambre, destrozado,
Vos, con mi auto y mi visón.
Por vos perdí mi fortuna
Después tu amor y hoy, ya ves,
Le estoy ladrando a la luna
Como el perro pekinés.

 

Letra y música : Luis Rubistein

 

Grabado por la orquesta de Aníbal Troilo con la voz de Edmundo Rivero. (28-02-1948)

 

 

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