ROMANCE PARA UNA
VEREDA
(1980)
Remanso de luna plateando zaguanes,Una medianera blanqueada de cal,Dos viejos afiches que anuncian a TroiloY a un circo extranjero que va al Luna Park.Las viejas baldosas, borrachas de pasos,Recogen las huellas que vengo a dejar,Buscando un pasado que tuve en los brazosY a pesar del tiempo no pude olvidar. Vereda,Sos retazo de quimeraQue jugó en la medianeraCon la sombra de los dos.¡Qué largo es el camino del hastío!De todo lo que fue míoNo quedaste más que vos.Vereda,Voy a esperar mientras pueda,Y después, si ella no llega,Yo también te diré adiós. Tu calle desnuda me guarda un silencio,El duro homenaje de la soledad,Hoy sos mi calvario de cosas perdidasAyer fuiste senda de tanta ansiedad...Estás como siempre, mi vieja veredaY yo, con los años, ya ves: soy igual,No vale la pena charlar cosas tristesTal vez el recuerdo nos vuelva a juntar.
Letra : Mario Iaquinandi (Alfredo Mario Iaquinandi)
Música : Edmundo Rivero (hijo)