MANUELITA

(vals)

 

 

Por la niña que fue generosa
En los tiempos que sangre corría,
Y contuvo al puñal mazorquero
Y los odios de la tiranía.
Que suspenda mi gaucha guitarra
La canción de justicia postrera,
Como aroma de suaves violetas
En la cruz de su tumba extranjera.
 
Cuántas veces, gentil Manuelita
Suspendiste el minué federal,
Y llorando a los pies del tirano
De rodillas, clamaste piedad.
¡Oh, tatita!, Tus ciegos enojos
Por la novia doliente que pena,
A su amado, rebelde unitario
La mazorca a morir le condena.
 
¡Oh, tatita!, La madre que sufre
Nos maldice, callada en su lloro,
Dale al hijo, que es darle la vida
Con pasión y perdón yo te imploro.
Su plegaria de amor y consuelo
Ablandaba la fiera arrogancia,
Del que altivo, soberbio, retara
Al cañón de Inglaterra y de Francia.
 
Manuelita, gentil Manuelita
Virgen rosa de la dictadura,
Sobre el cielo plomizo lejano
Ocultaste tu cruel amargura.
Que no ofenda mi gaucha guitarra
La canción de justicia postrera,
Como aroma de suave violeta
En la cruz de su tumba extranjera.

 

Letra : José María Macías

Música : José María Aguilar

 

Grabado por Carlos Gardel con guitarras. (sello Odeón Nº 18.907, el 10-09-1929)

 

 

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