(milonga)
Recitado:
Con una niña de rango
Viví un romance
ejemplar,
Pero tuve que largar
Por quedar bien con el
tango...
Se metió... tenía billetes
Y me quiso refinar,
Pa´ que pudiera alternar
Con figuras de copete.
Me cambió como a soplete
Modo, traza y parlamento,
Y me di por muy contento
Cuando dijo la mujer:
¡Pero quién va a conocer
al reo de hace un momento!
Engrané con lo pituco
Y enseguida mi bombón,
Me sacó del bodegón
Y me despidió del truco.
Me batió: “Comer con tuco
no es de gente acomodada”.
Tuve a la barra olvidada
Y yo, que en el almacén,
Tomaba hasta el querosén...
Me puse a tomar cuajada.
Recitado:
Prosiguió la “refinada”
La niña de raza fina,
Y en la barra de la
esquina
Hubo rumor a cargada...
Pues, siempre por darle
corte
Del “fulbo” me despedí,
Y al potrero no volví
A practicar mi deporte.
Le batí: “feliche morte”
A la redonda de gajos,
Y me vine tan abajo
Que yo, crack del
“Ventarrón”,
Salí campeón de pin –
pon...
(Cuando me acuerdo, me
fajo).
Pero la niña del rango
Embarró al fin su labor,
Pa´ refinarme mejor
Me prohibió bailar el
tango.
Se me despertó el guarango
Y le grité: “Che, pituca,
ya estoy hasta la peluca
con todo este carnaval,
dejame con mi arrabal
y andá a refinar...
azúcar...”
Letra :
Ernesto Cardenal
Música : Juan
Salomone