9 DE JULIO
(II)
De un conventillo mugriento y fulero,Con un canfinfleroTe espiantaste vos;Abandonaste a tus pobres viejosQue siempre te dabanConsejos de Dios;Abandonaste a tus pobres hermanos,¡Tus hermanitos,que te querían!Abandonaste el negro laburoDonde ganabas el pan con honor. Y te espiantaste una nocheEscabullida en el cocheDonde esperaba el bacán;Todo, todo el conventilloPor tu espiante ha sollozado,Mientras que vos te has mezcladoA las farras del gotán¡A dónde has ido a parar!Pobrecita milongueraQue soñaste con la gloriaDe tener un buen bulín;Pobre pebeta inocenteQue engrupida por la farra,Te metiste con la barraQue vive en el cafetín. Tal vez mañana, piadoso,Un hospital te dé cama,Cuando no brille tu famaEn el salón;Cuando en el yiro no hagasMás sport;Cuando se canse el cafisioDe tu amor;Y te espiante rechifladoDel bulín;Cuando te den el olivoLos que hoy tanto te aplaudenEn el gran cafetín. Entonces, triste con tu decadencia, Perdida tu esencia, Tu amor, tu champagne; Sólo el recuerdo quedará en tu vida De aquella perdidaGloria del gotán;Y entonces, ¡pobre! con lágrimas puras, Tus amargurasDerramarás;Y sentirás en tu noche enfermiza La ingrata risaDel primer bacán.
Letra :
Ricardo M. Llanes
Música : José
Luis Padula