VIEJO TANGO
(1926)
En el gangoso rezongar del
fuelle
Brotan sentidas, llenas de
emoción,
Las cadenciosas notas de mi
tango
El viejo tango de mi
corazón.
Se llena mi alma de dulces
recuerdos
Y de añoranzas de mi
juventud,
Y cada nota asoma a mi
memoria
Una deuda de inmensa
gratitud.
Viejo tango llorón,
Tango sentimental,
Tienes en cada acorde
Las alegrías del arrabal.
Tango viejo y tristón,
Tango que tanto amé,
Dame tu musiquita
La musiquita que ya se fue.
Yo te recuerdo cuando en
Puente Alsina
Los viejos tauras en tu
dulce son,
Se columpiaban repartiendo
cortes
Llenas sus almas de
satisfacción.
Y al recordarte en esas
gratas horas
Horas sagradas de mi buen
ayer,
Pienso que entonces, dentro
de mi alma
No se albergaba ningún
padecer.
Letra : Francisco
Alfredo Marino
Música : Juan
Arcuri
Fue estrenado por Pablo Eduardo Gómez, en 1926, cuando se desempeñaba con Marino
en el café El Nacional, cantando con la orquesta de Ernesto de la Cruz.