VENGANZA
(arr. en tango)
Me gustó tanto, tanto,
cuando me contaron
Que la hallaron bebiendo y
llorando en la mesa de un bar.
Y que cuando mis viejos
amigos por mí preguntaron
Un sollozo apagó su voz y no
la dejó hablar.
Me gustó tanto, tanto,
cuando me contaron
Que hasta tuve que hacer un
esfuerzo por disimular.
Se arrepiente y quizá el
recuerdo sea su desespero
Ella debe estar bien
consciente de lo que causó,
Me hizo hacer pasar tanta
vergüenza con un compañero
Y la vergüenza es la
herencia mayor que el viejo me dejó.
Mientras yo tenga voz en el
pecho no quiero más nada
Que clamar a los santos
venganza, venganza clamar,
Ella debe rodar cual las
piedras ruedan por las calles
Sin tener un rincón en su
vida para descansar.
Letra y música
: Lupicinho Rodríguez
Versión
castellana: Augusto Roa Bastos
Arreglo en
tango : Alberto Marino
Grabado por
Alberto Marino con el acompañamiento de la orquesta de Hugo Baralis. (sello
Odeón N° 55.410)