UN TANGO PARA CHAPLIN
Bajo la carpa oscura, de un circo triste y pobre
Que ya ni los remiendos alcanzan a salvar,
Está Chaplin en Londres, allá por sus comienzos
Mordiendo el pan amargo, que da la soledad.
La lluvia lo ha empapado, el circo está en silencio
No hay luz para
Carlitos está solo, con hambre, frío y sueña
Con un rumor de pibes jugando en su emoción.
Tal vez, desde esa noche salió a andar por el mundo
El hombrecito simple, el cómico genial,
Humano, sano, humilde, Rey Mago de la risa
Payaso que del cielo, bajó para alegrar.
A él, le deben mucho los hijos del recuerdo
Los niños que hoy son hombres y no lo olvidarán,
Carlitos fue un Quijote, sin lanza ni escudero
Apóstol de la risa, que supo hacer llorar.
Después de muchos años, he vuelto a ver de nuevo
Su eléctrica galera, su ropa, su bastón,
Aquellos zapatones para un gigante chueco
Y a la cieguita hermosa que le vendió una flor.
Y en su filosofía, antigua y permanente
Carlitos “Vigilante”, “Bombero”, “Boxeador”,
Dialogan en ternura, la risa con el llanto
Que lo viven llamando desde mi corazón.
A él, le deben mucho los hijos del recuerdo
Los niños que hoy son hombres y no lo olvidarán
Carlitos fue un Quijote sin lanza ni escudero
Apóstol de la risa... que supo hacer llorar...
Letra : Bernardo Bartolomé Salas
Música : Alfredo Gobbi (Alfredo Julio
Floro Gobbi)
Grabado por la orquesta de Alfredo Gobbi con
la voz de Alfredo del Río.