TINGLADO

 

 

 

Te encontré gritando en un tinglado

¡Qué mísera tu vida!

Eras un fantasma disfrazado

Con harapos de ilusión.

Muerta en esa vida cruel y absurda

Humo, tu esperanza y tu canción,

Entre los aplausos y las burlas

Ya sin juventud ni corazón...

Yo, desde una mesa te escuché

Y al fin entre unas copas, te lloré.

 

Me fui, llevando atrás

Como una sombra,

Tu voz, que no era más

Que un grito atroz...

Un grito atroz

Aullando en esa voz!

Culpando sólo a Dios...

¡A Dios, por tu fracaso!

¡Cuando el culpable era yo

que brutal te empujó

a vivir por vivir, hasta morir!...

 

Fue como un puñal que me buscara

Tu voz, amarga y dura...

Fue como el pasado que gritara

Revolviéndose en su horror!...

Sé que en vez de huir cobardemente

Lejos de tu desesperación,

Yo debí arrancarme ante la gente...

¡Yo debí arrancarme el corazón!

Pudo más el ansia de vivir

Que vos, que tu miseria y tu sufrir.

 

Letra : Abel Aznar  (Abel Mariano Aznar)

Música : Jorge Casal  (Salvador Carmelo Pappalardo)

 

                       

A “Letras   A “Autor    Menú Principal