QUE NO SEPAN LAS ESTRELLAS

 

 

 

El mar...!

¡Horizonte!... Y siempre el mar

Que en la oscura inmensidad

Ruge y brama con dolor...

Tal vez...

Tiene celos de tu amor,

Y hecho espumas su furor

Nos pretende separar.

Y el mar...

No comprende que eres mía,

Y que al puerto de la vida

Mi querer te ha de llevar.

 

Duerme... Sueña...

Que no sepan las estrellas

Que una de ellas, fugitiva,

Se ocultó en mi corazón.

Alma mía... no despiertes...

Porque sé que he de perderte

Y morir será mejor.

No despiertes,

Ensombrece tus pupilas

Pues la noche te vigila

Y la luna alerta está...

Duerme... Sueña...

Que ni el mar, ni las estrellas

Ni la luna, ni la noche,

De mí te alejarán.

 

El mar...

Salta y grita en su ansiedad,

Mas su furia no podrá

Conquistar tu corazón.

Y al ver...

Que la playa cerca está

Y sus olas morirán

A tus pies sin ilusión.

El mar...

Rodará con sus abismos,

Repitiendo que te ha visto

En mis brazos despertar.

 

Letra : Alfredo Faustino Roldán

Música : José Ranieri Magarotti

 

Grabado por la orquesta de Carlos Di Sarli con la voz de Jorge Durán.

 

                       

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