MILONGA NUESTRA
(milonga)
Se sintió triste,
Tuvo en sus acordes el dolor que la hizo grande,
Con el tango se hermanó, después en el suburbio,
Y sólo ellos saben la tristeza de la calle
Desamparada, con sus pibes sin juguetes,
Con sus hombres tan sufridos. Calles del arrabal...
Los patios viejos,
Esos que han quedado solamente en el recuerdo
Fueron cuna para sus acordes tempraneros,
Y fue en ellos donde la milonga se hizo grande,
Canción del pueblo, con sus penas y alegrías
Se hizo canto de esperanza para el arrabal.
Pantalón abombillado
Saco corto, de un botón,
El sombrero requintado
Y en la boca una canción.
Bailarín inspirador
De pasiones sin control,
Su figura se apagó
Con el último farol...
La milonga vino al centro
Y se coló de refilón.
El encerado,
Se le hizo familiar y reina en los salones,
Junto al fox-trot coquetea su percal planchado,
Ni se acuerda ya del acordeón que en los boliches
A fin de siglo, le ceñía la cintura
Con abrazo de malevo. Pero todo cambió...
Hoy es alegre,
Llega al corazón de todos para conquistarlo,
Siempre toma parte en la alegría del porteño,
En el corazón de la ciudad hizo su nido...
Milonga nuestra, sos ensueño desprendido del pasado
Que no muere. Que en vos perdurará.
Letra : Orlan Daniel (Orlando D´Aniello) y Ernesto Noli
Música : Juan Ventura Cúccaro y Nicolás Luis Cúccaro