LOCA
(1922)
Loca...
Me llaman mis amigos
Que sólo son testigos de mi liviano amor.
Loca...
¿Qué saben lo que siento
ni qué remordimiento
se oculta en mi interior?
Yo tengo con alegrías
Que disfrazar mi tristeza,
Y que hacer de mi cabeza
Las pesadillas huir.
Yo tengo que ahogar en vino
La pena que me devora...
Cuando mi corazón llora
Mis labios deben reír.
Yo, si a un hombre lo desprecio
Tengo que fingirle amores,
Y admiración cuando es necio
Y si es cobarde, temores...
Yo, que no he pertenecido
Al ambiente en que ahora estoy,
He de olvidar lo que he sido
Y he de olvidar lo que soy.
Loca...
Me llaman mis amigos
Que sólo son testigos
De mi liviano amor.
Loca...
¿Qué saben lo que siento
ni qué remordimiento
se oculta en mi interior?
Allá, muy lejos, muy lejos,
Donde el sol cae cada día,
Un tranquilo hogar tenía
Y en el hogar unos viejos.
La vida y su encanto era
Una muchacha que huyó,
Sin decirle donde fuera
Y esa muchacha soy yo.
Hoy no existe ya la casa,
Hoy no existen ya los viejos,
Hoy la muchacha, muy lejos,
Sufriendo la vida pasa.
Y al caer todos los días
En aquella tierra el sol,
Cae con él mi alegría
Y muere mi corazón.
Letra : Antonio Martínez Viérgol
Música : Manuel Jovés
Grabado por
Carlos Gardel con acompañamiento de guitarras. (sello Odeón N° 18.061,
en 1922)
Grabado por Chola Luna con acompañamiento de
orquesta.
Cantado por Eva Franco en el sainete “El
tango de la muerte”, el 5 de agosto de 1922.