LLORÓ EL MALEVO

 

 

 

¡Tango!...

¡Tango que naciste al recuerdo

de mi paso en la prisión!

¡Siempre sos el tranco lerdo

que me apura el corazón!

 

¡Cayó el malevo en desgracia!

¡Su destino está marcado!

Por tiempo indeterminado

Tendrá que estar en prisión.

Cuando el malevo, en la cárcel

Ya resignado a su suerte,

Llevando en su alma la muerte

Sin esperanza y sin fe...

Cuando ya ni en Dios confiaba

Fue llamado a la visita...

En la reja le aguardaba

Una humilde muchachita

De la que su novio fue.

 

Volvió a su celda el malevo

Y a su novia, noble y pura,

Tembloroso de ternura

Esta carta le escribió:

“El sol de tu consuelo

quebrando sombras

en la infinita noche

de mi prisión,

fue un rayo de esperanza

con luz de aurora

que iluminó de dicha

mi corazón...

La miel de tu cariño

de novia buena

fue un néctar delicioso

en mi amargor...

La cruz de mi condena

no ha de vencerme

por gracia de tu aliento

y de tu amor...”

 

Coda:

Selló el malevo su carta

Con dos lágrimas sinceras...

Y lloró por vez primera

El que jamás aflojó...

 

Letra y música : Enrique Alberto Nicolás Mónaco

 

                       

AtrásMenú Principal