LA VI LLEGAR

(1944)

 

 

La vi llegar...

¡Caricia de su mano breve!

La vi llegar...

¡Alondra que azotó la nieve!

Tu amor – pude decirle – se funde en el misterio

De un tango acariciante que gime por los dos.

 

...Y el bandoneón...

¡Rezongo amargo en el olvido!

Lloró su voz,

Que se quebró en la densa bruma.

Y en la desesperanza, tan cruel como ninguna

La vi partir

Sin la palabra del adiós.

 

Era mi mundo de ilusión...

Lo supo el corazón

Que aún recuerda siempre su extravío.

Era mi mundo de ilusión

Y se perdió de mí,

Sumándome en la sombra del dolor.

Hay un fantasma en la noche interminable.

Hay un fantasma que ronda en mi silencio.

Es el recuerdo de su voz,

Latir de su canción,

La noche de su olvido y su rencor.

 

La vi llegar...

¡Murmullo de su paso leve!

La vi llegar...

¡Aurora que borró la nieve!

Perdido en la tiniebla, mi paso vacilante

La busca en mi terrible camino del dolor.

 

...Y el bandoneón...

Dice su nombre en su gemido,

Con esa voz

Que la llamó desde el olvido.

Y en este desencanto brutal que me condena

La vi partir, sin la palabra del adiós...

 

Letra : Julián Centeya  (Amleto Enrico Vergiati)

Música : Enrique Mario Francini

 

Grabado por la orquesta de Miguel Caló con la voz de Raúl Iriarte. (19–04–1944)

Grabado por la orquesta de Osvaldo Pugliese con la voz de Jorge Maciel.

Grabado por la orquesta de José Basso con la voz de Héctor de Rosas.

 

(partitura edición 1944)

 

                       

A “Letras   A “Autor    Menú Principal