LA ÚLTIMA CANCIÓN

 

 

 

Con ansias de besarte, mi vieja madrecita

Subí al avión contento, feliz, ilusionado,

Teniéndolo ya todo, de tanto andar, cansado

Llegar sólo esperaba, sentarme junto a vos.

Amor y gloria y dicha, mis manos te llevaban

Bandera fue mi canto que el viento tremolaba,

Mi antaño humilde, el mundo lo aclamaba

Y tanta dicha, tanta, no quiso Dios.

 

Escucha, vieja querida

Mi voz viene de lejos pero tú la oirás,

Sé que todas mis heridas

Tus labios han besado, tus lágrimas mojarán.

Sé el afán con que esperabas

Ese muchacho loco que en vida siempre he sido,

¡Perdón viejita!, Mi tardanza no fue olvido

Fue que la noche me sorprendió.

 

Puñado de criollos que a la patria volvían

Sonrisas en los labios de todos florecían,

Yo en el azul miraba tus brazos que se abrían

Abrazo que en el aire, suspenso se quedaba.

Y el blanco y el celeste de mi ciudad me hablaban,

Y cuando, madrecita, ya tu rostro acariciaba

Como un pájaro herido, cayó el avión.

 

Letra : Pablo Suero

Música : Carlos Gardel

 

 

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