LA ROSA

(vals)

 

 

Junto a mi lado pasaste

Como visión pavorosa,

Y en tus manos, una rosa

Aprisionada yo vi,

Como soy tan amante

A esa flor tan fraganciosa,

Te dije: “Dame esa rosa”

Pero no lo conseguí.

 

Hoy, tal vez, la flor se encuentre

Ya marchita y deshojada,

O quizá está tirada

En un oscuro rincón;

Por el aire se ha esparcido

Tal vez, el perfume de ella,

Pudiéndome haber servido

De consuelo en mi aflicción.

 

Tal vez una torpe mano

Después de haberla estrujado,

Uno a uno habrá quitado

Los pétalos de esa flor,

Y con desprecio terrible

Sus hojas habrá tirado,

Y el viento habrá arrastrado

Su perfume embriagador.

 

Pobre flor, tal vez sus hojas

Sigan en este momento,

A impulso del fuerte viento

Que las empuja al pasar,

Triste fin, ¡Quién lo diría!

Que en su primer alborada,

Iba a morir deshojada

Sin una dicha encontrar.

 

Mas también las bellas flores

Tienen su fatal destino,

Como la rosa que vino

Directamente a morir,

De la planta fue sacada

Con el mayor egoísmo,

Hacia el borde del abismo

Donde debía sucumbir.

 

Así también los mortales

Tras una dicha marchamos,

Y sin notarlo alcanzamos

El fin de la triste flor,

El destino es quien nos lleva

Con su fuerza misteriosa,

Para hallar, como la rosa

El abismo del dolor.

 

Letra : Andrés Cepeda

Música : Gardel – Razzano

 

 

AtrásMenú Principal