LA CASITA ESTÁ TRISTE

 

 

 

Los chicos no juegan, la casa está triste,

La gente camina en puntas de pié,

El alma de ella en todo subsiste,

El alma tan buena de la que se fue.

Sollozos furtivos, suspiros y quejas

Se oyen muy suaves, cual leve rumor,

De los que han quedado, se postran las viejas

Y elevan plegarias a Nuestro Señor.

 

Un hombre murmura: ¡Qué mala es la vida!

¡Llevarla tan joven, indigna pensar!

¡Tan buena, tan bella, por todos querida,

dejar, en tristeza, sumido a su hogar!

La gente la extraña ¡Si era tan buena!

Con todos charlaba, con todos se dio,

Por eso en su muerte se ve tan serena

¿Será que su almita, al cielo voló?

 

 

Despunta la aurora y mecen las brisas

Las plantas, las flores, que tanto cuidó,

Añoran sus riegos, sus dulces sonrisas

Y tiernos cuidados que en vida les dio.

Se asoma un nenito, rosado, sonriente,

Pregunta a su padre: ¿Mamá, dónde está?

Y al ver a su madre le dice doliente:

¡Papito, yo quiero dormir con mamá!

 

Letra : José De Grandis  (José Pedro De Grandis)

Música : Luis Bernstein

 

Grabado por Carlos Gardel con guitarras. (sello Odeón N° 18.905)

 

 

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