LA CASITA DE MIS VIEJOS

 

 

 

Barrio tranquilo de mi ayer

Como un triste atardecer,

A tu esquina vuelvo viejo.

Vuelvo más viejo

La vida me ha cambiado

Y en mi cabello un poco de plata

Me ha dejado...

Yo fui viajero del dolor

Y en mi andar de soñador

Comprendí mi mal de vida.

Cada beso lo borré con una copa,

Las mujeres siempre son                       (En un juego de ilusión

Las que matan la ilusión.                       Repartí mi corazón.)

 

Vuelvo vencido a la casita de mis viejos,

Cada cosa es un recuerdo

Que se agita en mi memoria.

Mis veinte abriles me llevaron lejos,

Locuras juveniles... la falta de consejos.

Hay en la casa un hondo y cruel silencio huraño

Y al golpear como un extraño

Me recibe el viejo criado...

¡Habré cambiado totalmente que el anciano

por la voz, tan sólo me reconoció!

 

Pobre viejita, la encontré

Enfermita, yo le hablé

Y miró con unos ojos...

Con esos ojos nublados por el llanto,

Como diciéndome:

¿Por qué tardaste tanto?

Ya nunca más he de partir

Y a su lado he de sentir

El calor de un gran cariño.

Sólo una madre nos perdona en esta vida

Es la única verdad

Es mentira lo demás.

 

Letra : Enrique Cadícamo  (Domingo Enrique Cadícamo)

Música : Juan Carlos Cobián

 

Grabado por Edmundo Rivero con el acompañamiento de la orquesta de Horacio Salgán.

 

 

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