HOLLÍN
El hombre a quien amaba con gran pasión
Que nunca me hubo comprendido,
Se fue riendo de la pena y amor
De hollín, la pobre mujer
Que piensa siempre en él.
Lo llora en sueño y lo ve en su dolor
De vuelta al nido del querer,
Que antes él dejó, siguiendo una flor
Ya marchita del placer.
¡Ay, hollín! Me cantaba entre las rosas
Anhelo estar a tu lado, siempre así,
Y entre abrazos y frases muy hermosas
Daba su alma y vida para mí.
¡Ay, hollín! Suspiraba otras veces
Ya no te irás de mi lado nunca más,
Viviremos juntitos muy felices
Porque yo nunca te podré olvidar.
Cenizas quedan de aquel amor
Virtud que el malo ha despreciado,
Y es tanto lo que sufre mi corazón
Que bien quisiera poder
Olvidar mi pasión.
Alguna vez, si él volviese a mí
Cansada, le he de repetir,
Que de los ardientes amores
No queda ya más
Que un pobre hollín.
Letra : Amadeo Héctor
Canale
Música : José María Rizzuti
Grabado por Carlos Gardel con guitarras.
(sello Odeón Nº 18.109)