EL CHOCLO     (II)

(1946)

 

 

Con este tango que es burlón y compadrito

Se ató dos alas la ambición de mi suburbio,

Con este tango nació el tango, y como un grito

Salió del sórdido barrial buscando el cielo.

Conjuro extraño de un amor hecho cadencia

Que abrió caminos sin más ley que la esperanza,

Mezcla de rabia, de dolor, de fe, de ausencia

Llorando en la inocencia de un ritmo juguetón.

 

Por tu milagro de notas agoreras

Nacieron sin pensarlo, las paicas y las grelas,

Luna de charcos, canyengue en las caderas

Y un ansia fiera en la manera de querer...

 

Al evocarte, tango querido

Siento que tiemblan las baldosas de un bailongo

Y oigo el rezongo de mi pasado...

Hoy que no tengo, más a mi madre

Siento que llega en punta´e pié para besarme

Cuando tu canto nace al son de un bandoneón...

 

Carancanfunfa se hizo al mar con tu bandera

Y en un pernó mezcló a París con Puente Alsina,

Fuiste compadre del gavión y de la mina

Y hasta comadre del bacán y la pebeta.

Por vos, shusheta, cana, reo y mishiadura

Se hicieron voces al nacer con tu destino,

Misa de faldas, querosén, tajo y cuchillo

Que ardió en los conventillos y ardió en mi corazón.

 

Letra : Enrique Santos Discépolo

Música : Ángel Gregorio Villoldo

 

Grabado por la orquesta de Francisco Canaro con la voz de Alberto Arenas. (sello Odeón 15–01–1948)

 

La música de este tango fue estrenada en 1905 por la orquesta de José Luis Roncallo

en el cabaret “El Americano” situado en la cortada Carabelas.

 

 

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