COMO ABRAZAO A UN RENCOR
(1930)
“Está listo” :
sentenciaron las comadres
Y el varón, ya difunto en
el presagio
En el último momento de su
pobre vida rea,
Dejó al mundo el
testamento
De estas amargas palabras,
piantadas de su rencor...
“Esta noche para siempre,
terminaron mis hazañas,
Un chamuyo misterioso me
acorrala el corazón,
Alguien chaira en los
rincones al rigor de la guadaña,
Y anda un “algo” cerca ´el
catre, olfateándome el cajón...
Los recuerdos más fuleros
me destrozan la zabeca,
Una infancia sin juguetes,
un pasado sin honor,
El dolor de unas cadenas
que aún me queman las muñecas
Y una mina que arrodilla
mis arrestos de varón.
Yo quiero morir conmigo,
Sin confesión y sin Dios,
Crucificao en mis penas,
Como abrazao a un rencor.
Nada le debo a la vida,
Nada le debo al amor,
Aquella me dio amarguras
Y el amor una traición.
Yo no quiero la comedia de
las lágrimas sinceras,
Ni palabras de consuelo,
ni ando en busca de un perdón,
No pretendo sacramentos ni
palabras funebreras,
Me le “entrego”
mansamente, como me entregué al botón.
Sólo a usted, mama lejana,
si volviese le daría
El derecho de encenderle
cuatro velas a mi adiós,
De volcar todo su pecho
sobre mi hereje agonía,
De llorar sobre mis manos
y pedirme el corazón...
Letra :
Antonio Miguel Podestá (El
Gauchito)
Música :
Rafael Rossi (Rafael
Rossa)
Grabado por
Carlos Gardel con guitarras. (sello Odeón Nº 18.854, en París). (26–05–1931)