CALOR DE HOGAR

 

 

 

Dame un abrazo, mi noble esposa

Y al calorcito del dulce hogar,

Mientras los chicos juegan y ríen

Añoraremos la mocedad...

¿Te acuerdas, vieja?, de aquella tarde

Cuando temblando por la emoción,

Y acobardado por tu belleza

Por vez primera te hablé de amor.

 

Como rojas amapolas

Tus mejillas vi encender,

Y tus ojos se cerraron

Como flor de atardecer...

De tus labios incitantes

Un suspiro echó a volar,

Y el lucero de la tarde

Nuestras bocas vio juntar...

 

Felices años en este nido

Dieron su fruto de bendición,

Nuestros hijitos que ya son hombres

Buenos y honrados como tú y yo...

Cómo han crecido, ya tienen alas

Pronto su nido querrán hacer,

Y entonces vieja, nos quedaremos

Solos y tristes con la vejez.

 

Pero nuevas primaveras

Han de dar flores de amor,

Y vendrán los nietecitos

A curar nuestro dolor...

Con sus risas y sus llantos

Nuestra vida alegrarán,

Y después... después, mi vieja

¡Nuestros ojos cerrarán!

 

Letra : Jesús Fernández Blanco

Música : Eugenio Carrere

 

Grabado por la orquesta de Alfredo Gobbi con la voz de Jorge Maciel.

Grabado por Julio Sosa con el acompañamiento de la orquesta de Leopoldo Federico.

 

                 

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