¿Y QUÉ TE QUEDÓ, VARÓN?
(1940)
Aviones,
lanchas y yatchs
Y
automóviles lujosos,
Refinados,
caprichosos,
Gustos
de niño exigente;
Todo
diste displicente
En
un momento mejor.
De
nada sirvió el amor
Brindado
por mil mujeres,
No
pediste pareceres
Te
burlaste hasta de Dios.
Pendenciero
bravucón
Tuviste
fama de guapo,
Y
ya te queda un harapo
De
lo que fue un corazón.
Por
llenarlo de emoción
Lo
jugaste en la vida,
Como
una ficha perdida
En
el piso de un salón.
¿Y
qué te quedó, varón?
De
todo lo que ha pasado,
Un
recuerdo prolongado
Que
te invade el corazón.
Los
años en sucesión
Se
vengaron elocuentes,
Surcos
hondos en la frente
Grabaron
tu pesadumbre,
Y
como una incertidumbre
A
la suerte evocás hoy.
En
el retiro obligado
De
tu hacienda lugareña,
Pareces
la contraseña
De
lo que fue tu pasado.
Sos
un fósforo apagado
Y
lo que fue llama un día,
Quedó
en la melancolía
De
un amor no olvidado.
Letra : Francisco
Urquiaga
Música : Marcos Brizzio
Córdoba (Isaac Marcos Brizzio Córdoba)