TANGO SANTIAGUEÑO

 

 

Quién no ha oído esas notas varoniles

Que de un tango surgen y que hacen vibrar,

Los corazones más fierazos se conmueven

Los doblega y hasta los hace llorar.

Porque el tango y el fuelle es el alma

El alma pura de la ciudad,

Son tus notas tan profundas y tan dulces

Tango noble, compañero de pesar.

 

Consuelo sos, de mi dolor

Sintiéndote en un bandoneón,

Sos quitapenas de mi alma indomable

Que enervas con cruel pasión;

Y al penetrar al corazón

Como un puñal que se clavó,

Vives eterno y lo haces sangrar

Con ese sentir de que eres capaz...

Tango, vos sos tan compadrón

Quejumbroso, callejero, soñador y dormilón.

 

Y al conjuro de tus notas melodiosas

Llenas de odio, de ternura y de color,

Donde cantan triunfantes sus proezas

Las más tauras, las ingenuas y el varón.

Por tu intermedio se purifican

O por tu culpa más de uno cayó,

Tango, surge y vive orgulloso

¡Porque el tango es argentino, señor!

 

Letra y música : Marcos Brizzio Córdoba  (Isaac Marcos Brizzio Córdoba)

 

 

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