PALOMA
Paloma, que trajiste al centro
Ansias de tugurio, penas de arrabal,
Veinte guitarras lloran por dentro
Tus sueños de muñeca sentimental.
Paloma, desplegaron alas
Los ensueños locos de tu libertad,
Y fue una vana luz de bengala
Que apagó su brillo con la realidad.
Hoy...
Cuando mis ojos te encontraron.
Vi...
Dos lágrimas que te quemaron.
Eras una sombra de mujer,
Que se arrastraba en el ayer
Donde tus sueños se enterraron.
Yo...
Que me apené por tu partida.
Sé...
Que ya no hay sueños en tu vida.
Sintió mi corazón
Cuando te vi,
No sé si amor o compasión
Y te perdí...
Paloma, de mis sueños mozos
Con cuánta ternura te miré pasar,
Y en una sonrisa que fue un sollozo
Vi el cruel dramaticismo de tu rodar.
Paloma, palomita mía
Lástima de vida que no vuelve atrás,
Sos una sombra de quien un día
Me dejó en un beso un suspiro más.
Letra
: Luis Rubistein
Música
: Elías Randal y Atilio L. Bruni
(colaboración
enviada (letra) desde la Rou, por el amigo CésarElEmperador. 04-2018)
A “Letras” A “Autor” Menú Principal
(de la partitura editada el
13-05-1942)