MALAS LENGUAS

 

 

 

¡Pobre mujer, que triste fin llevó!

Por entregar su amante corazón,

Al hombre aquel que así la rechazó

Sin comprender su profundo cariño.

Más de una vez la vieron sollozar

Y enloquecer su pena al contemplar,

Todo su ser que tanto supo amar

El hombre aquel dio trágico final.

 

Las malas lenguas solían hablar

Porque ignoraban la triste verdad,

Aquel hombre ingrato que ellas creían

A aquella perjura su alma entregaba.

Por ella vivía, para ella deseaba

La dicha que trae, de dos, el amor,

Mas ella traidora, jugó con su anhelo

En brazos de otro halló a la perdida,

Y ciego de rabia, tronchada su vida

Al darle la muerte su burla vengó.

 

Pero su mal nadie llegó a entender

Porque al callar aquel secreto cruel,

Y destrozar las ansias de un querer

En el pensar de todos, fue un cobarde.

En la prisión donde purga su mal

Hoy sólo es un ser sin corazón,

Que por amor perdió su libertad

Y marchitó su más bella ilusión.

 

Letra : Marcos A. Méndez

Música : Justo Pastor Trivelli

 

 

(colaboración enviada (letra) desde la ROU, por el amigo CésarElEmperador. 04-2018)

 

 

AtrásMenú Principal