LA ROSA DE COBRE
Nochera,
no me pudo atar de manos
Y
me salí a perder a media tarde,
Anduve
como un loco
Cayéndome
de a poco,
Buscando
Dulcineas en los bares.
Me
puse a dibujar de puro errante
Y
me inventé un perfil desde la nada,
Le
estuve dando vueltas
Haciéndole
piruetas,
Serenateando valses a su
espalda.
Le
dibujé un lunar
Y
alguna risa más entre las alas,
Le
dibujé un cordero
Y
un sol en la solapa,
Y
le pinté el andar de aquella Maga.
Piropo
en aerosol,
Retazo
de arlequín enamorado,
¿Por
dónde va mi amor?,
¿Por
dónde va mi amor?,
Maese
Trotamundos sin tablado.
Borré
más de una historia con el codo
Y
le ofrecí un jardín de luna y mate,
Le
hablé de los artistas
Y
en una mesa vieja,
Compuse
un bailecito con dos panes.
La
quise ternurear en plena vida
Y
se me fue su voz bajo la almohada,
Hechizo
de mi calle,
Milagro
siempre tarde,
Rosa
de cobre, ausente, ya inventada.
Cirano de arrabal,
Le
hice una canción desesperada,
La
amé como podía
Rondándole
su esquina,
Cayendo
de sorpresa en su Morada.
Letra :
Raimundo Rosales
Música :
Marcelo Saraceni
(Marcelo Eduardo Saraceni)