LA NOCHE DE LOS TANGOS

(La vuelta de Discepolín)

 

 

“Habrá allá en las sombras rumores de rencores

Y por los novelones angustias de organdí,

Y sobre gestos ruines tallados en los rostros

Las máscaras pintadas con sueños de Arlequín.”

 

Vendrán de las nostalgias impulsos de retoños

    Absurdos berretines de un cursi folletín —

Y en huecos corazones el eco quejumbroso

Que gasta a la marchante sus ganas de latir.

Será de lenta lluvia y mudos campanarios

La noche sin memoria borracha con esplín,

Con minas que marchitan fingiendo a los otarios

Y esperan, sin embargo, que las rescate un gil.

 

Tendrá secretos nombres la noche de los tangos,

Y ritos transgresores y versos de Ferrer.

Con mudas oraciones de ocultos ofertorios

Y Cristos que se mueren de ganas de volver.

 

Después del testimonio de Lorca y Celedonio

Discépolo cumplido vendrá a comparecer,

Dirá su cambalache de santos y demonios

Con culpas que ya nadie querrá reconocer.

De ferias en los templos vendiendo los espantos

Que chantas fariseos no cesan de ofrecer…

Y putas las virtudes, desnudas y sagradas

Igual, igual que siempre... Lo dejarán de a pie.

 

Letra : Miguel Ángel Jubany

Música :

 

Grabado por la orquesta de Domingo Federico con la voz de Héctor Catáneo. (sello Ediciones Rosario, 1990)

 

 

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