LA MESA DE LA CASA DE MIS VIEJOS

 

 

 

La mesa de la casa de mis viejos

La mesa, aun tiene los fantasmas del ayer,

Que duermen y habitan en las marcas que han dejado,

Los viejos cigarrillos olvidados

Por manos de un poeta que no fue.

 

La mesa, la mesa de la casa de mis viejos

Aun tienen perfume de las manos que una vez,

Vistieron con un viejo mantel con un consejo,

Y la triste mirada de mi viejo

Por lo que quiso darle, sin poder.

 

Ya ven, la mesa de la casa de mis viejos

Siempre fue mudo testigo,

De mis amigos tomando vino.

Y hoy, la mesa de la casa de mis viejos,

Sentirá la mano nueva

De un hijo mío que pronto llega

 

La mesa, la mesa como en tantas, tantas mesas

Conserva la magia de un altar con vino y pan,

Y a veces golpeamos con un puño su impotencia,

Llenando su silencio de clemencia

Silencio que jamás se romperá.

 

La mesa, la mesa de la casa de mis viejos

Madera de un árbol que no sé quien lo plantó,

Mil noches lloré sobre su piel un desengaño,

Y hoy veo que en mi piel pasan los años

Y el tiempo a ella no la destiñó.

 

Letra y música : Cacho Castaña  (Humberto Vicente Castagna)

 

Grabado por Francisco Llanos con el acompañamiento de la orquesta de Omar Torres. (1985)

 

 

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