GOLONDRINA
En
una taberna sucia
Del
barrio de Puente Alsina,
Frecuentaba
Golondrina
Cantor
mentao, de acción.
Se
trabajaba a la dueña
Que
era la grela querida,
De
un gringo mano prohibida
Traicionero
y bravucón.
Y
"chacándola" a la gringa, Golondrina
Vivía
feliz sin pensar en laburarla,
Con
su viola la sonaba hasta cansarla
Para
aumentarle a la "goruta" el metejón.
Muy
risueño la "vidurria" se pasaba
Entre
"chinqüín", "patron
e soto" y el "tresiete",
En
los patios era el rey del firulete
Y
una luz con el facón.
Pero
en una "refalada"
Llego
a la oreja del tano,
Que
una traicionera mano
Lo
"chacaba" de ocasión.
Se
topó con Golondrina
En
una trenzada fiera,
Y
le hundió la "fariñera"
Partiéndole
el corazón.
Hoy
los guapos que frecuentan la taberna,
Comentando
cuando llega la ocasión,
Nunca
olvidan que en el mismo bodegón
Golondrina
pagó caro su querer.
Y
recuerdan al "goruta", que está en cana
Y
a la tana que murió en la “loquería”,
Y
los años no han borrado todavía
Los
recuerdos de ese ayer.
Letra : Francisco
Alfredo Marino
Música : Ernesto de la
Cruz (Ernesto
Natividad de la Cruz)