PAN AMARGO
Pena
del corazón, qué largo andar,
Cuando
se ha querido mucho
Intensamente.
Perder
aquel amor,
Y
agonizar sin saber si fue suicidio
O
sólo muerte.
Es
por eso que se asoma mi cantar,
Esta
pena que no puedo disipar
Mi
noche sin final.
Perdido
en soledad
Muerta
la fe,
Pan
amargo el de mis días
Sin
su querer.
Una
pesada huella,
Es
andar sin ella
Caminando
así.
Envuelto
en sombras,
Que
me la nombran
Sin
esperar ya nada.
Largo
rodar de asombros,
Y
un sinfín de angustias
En
mi anochecer.
Siglos
de lluvia al hombro,
Y
este pan amargo
Sin
su querer.
Le
dije en el adiós, con ciega fe,
Que
esos negros ojos suyos
Han
de llorarme.
Y
hoy solo, sin su amor,
Al
recordar, son los míos los que lloran
Sin
consolarme.
Ya
no tengo su palabra junto a mí,
La
palabra que en su boca se aromó,
Ya
todo se llevó.
Qué
carga el corazón, cuánto dolor,
Cuando
se ha vivido mucho
En
un amor.
Letra : Roberto Miró (Roberto Daniel Miró)
Música : Emilio Barbato
Grabado por la orquesta
Los Señores del Tango con la voz de Oscar Serpa. (sello
Music Hall N° 15.505, 1957)
(letra
obtenida de la grabación)
(colaboración
enviada (grabación) por el amigo Daniel Alberto Cavo. 10-2015)