MILONGUERA DE LEY

 

 

 

Llanto de pendeja en los alcoholes del adiós,

Sola en el toilette

Vuelca su amargor.

Bruma del silencio en la mañana del salón

Y en el llanto arrastra su rubor.

Ya la noche

Se apagó,

Ya su almita

Se quebró.

Vieja milonguera, en la caricia de tu voz

Limpiá su triste corazón,

Dale tu consuelo

Dale vuelo a su ilusión,

Dale alivio en su desolación...

 

Vos

Maestra de las rondas del placer.

Vos

Borracha de infinito amanecer.

Contale que las noches se dibujan en la piel

Y saltan al vacío por vivir y comprender.

Decile que hay abrazos que se sufren para bien

Y hay besos brillantes que ocultan.

Vos

Baqueana en madrugadas de bajón.

Vos

Soltale tu maldita confesión.

Sí,

Que suene a carcajada de dolor

Por ser milonguera de ley.

 

Entra tanto amor sólo en un pecho de mujer

¿Cuándo hay que partir?

¿Cuándo hay que volver?

Una milonguera sabe andar su soledad

Y gozar la pena de tanguear.

No llorés

Tu palidez,

Ya fue luz

Brilló y se fue.

¿Cuántos precipicios volverás a florecer

bailando una y otra vez?

Ya palmó la noche

De aquí a poco vendrá el sol,

Para cautivar tu corazón

 

Vos

Serás maestra en rondas de placer.

Vos

Borracha de infinito amanecer.

Sabrás que tantas noches se dibujan en la piel

Y saltan al vacío por vivir y comprender.

Rodando en los abrazos que se sufren para bien

Y en besos brillantes que ocultan.

Vos

Serás baqueana en noches de bajón.

Vos

Dirás esta maldita confesión.

Sí,

Y al dar tu carcajada de dolor

Serás milonguera de ley.

 

Letra : Alfredo Rubín  (Alfredo Hugo Rubinschik)

Música : Alfredo Rubín y Fabrizio Pieroni

 

Grabado por Alfredo Rubín con acompañamiento de guitarras.

 

 

(letra obtenida de la grabación)

 

 

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