LEVEDAD DE SER

 

 

 

Proclamaba el tiempo, las cosas de siempre,

Las cosas que el tiempo tenía y llevó...

Las cosas que él sólo promueve y disuelve

Con sus argumentos sin apelación.

Empezó la vida como de septiembre

Y al llegar al sueño, él se enamoró...

Tuvo un claro tramo de frutos y verdes

Pero de repente... la culminación.

 

Se secó la boca,

Anhelo y fiebre,

La tibia caricia,

El sueño, el fervor...

Y quedó flotando

Con su peso leve,

La flor desvaída

De un opaco sol...

 

Las distancias vanas

De los vanos rieles,

Cruzando el desierto

Silencio de Dios...

La comedia eterna

Repetida siempre,

Final sin aplausos:

Mutis y telón...

 

Resignarse, ¿Cómo?, si fue de repente,

Nadie se dio cuenta, nadie le avisó...

Ninguno le dijo: ¿Cómo precaverse?

De un tiempo sin tiempo que lo madrugó.

Comenzó la vida en suave pendiente,

Un disfrute pibe: temor y rubor...

Todo fue un momento demasiado breve

El que le dio pista, se la canceló.

 

Letra : Miguel Jubany  (Miguel Ángel Pablo Jubany)

Música : Juan D´Assoro  (Juan Carlos D´Assoro)

 

 

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