LA BALADA DE ÁSTOR PIAZZOLLA
(1996)
Los
inmigrantes bajan de memoria en los puertos
En
Mar del Plata la pesca es buena y la sonrisa de los lobos ,
Le
puso en manos del abuelo este mensaje:
Hay
demasiados organillos en tus manos.
Flotan
otras brumas de canto en la ciudad
Aliento
de lunas de la mañana,
Dicen
que ninguna recita la verdad
Pero
hay una vieja sinceridad.
Para
que vengan a soñar en Buenos Aires hay lugar,
Para
que vengan a reír y a preparar una camada más,
Es
un pedazo de marrón, es una cuña de arrabal
Es
una proa de alegría y de cariño dentro de alta mar.
Quiso
estudiar y halló banderas muy cerradas
Acostumbradas
a mentir y aconsejar,
Quiso
mudar y hacer un nido en la enramada
Todos
los bichos del insulto a soportar.
Pero
tú tienes la vida dura
Hasta
morir te espanta el tema de tu vejez,
Había
un sitio en tu dulzura para el canyengue
Todos
los nichos del insulto convalecer.
Un
peleador las está pasando
En
una clínica de París,
Su
bandoneón aligeró los tangos
De
las rutinas de su país.
Su
Pantaleón acompañó a Don Carlos
Por
las vidrieras de Nueva York,
Con
sus botones repasó los timbres
De
los panteones de la razón.
Con
otros tipos empujó los tajos
De
los perfiles de la nación,
En
esta oreja le gritaba Sábato
No
termines de proferir.
La
soledad te la regala el diablo
Cuando
se acuerda de sonreír,
Su
corazón me hace acordar los cambios
De
la armonía de Tom Jobim.
Letra y música : Fernando María Cabrera Seijas