CHAU FLACO
Muchachos,
déjenme que entreabra el suelo,
Que
quede al viejo amigo una salvada,
Se
ha muerto y lloro y llora hasta mi boca
Cantando
estas inútiles palabras.
Muchachos,
esta muerte que no cesa
Mostró
nuestras carencias de fantasmas,
Llamándolo
entre espíritus, perdemos
Nos
pesa el cuerpo estúpido en el alma.
Desde
hoy en los boliches sus labios serán ecos
A
bordo de las tristes tacitas de café,
Y
un mar de amor y vino, detrás de los espejos
Traerán
las tempestades del corazón de él.
Y
un piano entabacado, mistongo y candombero
Dirá:
"Chau, Flaco lindo!" con penas de marfil,
Y
cuando al alba giman danzando los espectros
Se
sonreirá su barba colgada en el atril.
Muchachos,
déjenme que hoy no hay más tango
Que
al hueco de su voz desmantelada,
Hablar
de qué, de qué? De aquellos sueños
Que
fueron a la lona en la mancada.
Muchachos,
si él no acierta ya ni erra
Vestido
con un pozo, tengo ganas,
De
hundirme en el terrón donde él se nubla
Y
hacer frente, con él, a tanta mala...
Tango dedicado a la
memoria del inolvidable amigo Dystor Pérez Rompani, “el Flaco Pérez”.
Letra : Horacio Ferrer (Horacio Arturo Ferrer)
Música : Raúl Garello (Raúl Miguel Garello)
Grabado por la Orquesta
del Tango de la Ciudad de Buenos Aires con la voz de Esteban Riera. (sello Epsa, 2001)
(colaboración
enviada (letra) por el amigo Eliot Wilson. 03-2015)