CANTO DE LOS ÁNGELES

(vals)

 

 

No sé por qué suspiro,

No sé por qué no duermo,

No sé, mi Dios, qué dicha embriaga

Mi pensamiento de azul sin fin...

No sé si es que deliro

O es que me siento enfermo,

Y es que una voz divina y vaga

Canta en mi alma, ¡Como un violín!...

 

Despertad, suaves llantos:

Iris, luz de armiño,

Quimeras de tul...

Los paraísos santos

Ríen amor niño,

En tu llama azul.

 

¿Por qué de tanta vida

llego a sentirme muerto?

No sé, mi Dios, qué dicha cálida,

Qué pena alegre, qué ansia pueril...

Mi alma vaga perdida

Con rumbo siempre incierto,

¡Y un hada en sueños de mano pálida

vierte en mi lecho lilas de abril!

 

Y pues tus ojos, sin duda alguna

Divina esfinge crepuscular,

¿Son los que enferman de unción de luna

mi solariego jardín de amar?...

Qué amor nos ciña cadenas tiernas,

Que en nuestras misas palpite Dios,

Y en un latido glorias eternas

Sinteticemos ebrios los dos...

 

Citas, besos y suspiros,

Góndolas y un lago en calma,

Luna llena en los retiros

Y mucho sol en el alma...

¡Ama!, Tan sólo un minuto

Ríe la felicidad,

¡Mas ese instante absoluto

bien vale la eternidad!

 

Letra : Julio Herrera Reissig

Música : Ángel María Metallo

 

 

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