TIEMPO SILVESTRE
(vals)
Tiene
la piel de las manos curtidas
Maduras
de tanto pelearle a la vida,
Tiempo
silvestre, su andar de muchacha
Murmullos
que rondan por toda la casa.
Guarda
mi amor a su abrigo
Su piedra
es mi piedra, mi amigo, su amigo,
Tierna
sonrisa febril
Que pinta
en sus mejillas, dos rosas de abril.
Por ella,
el cielo se llenó de estrellas,
Por ella,
en el patio siempre hay una flor,
Por ella
el alma se embriagó de amores
Y vuelan
gorriones por el corredor.
Su algarabía
de vivir la vida
Funda
la poesía de empujar los dos,
Su voz,
la alegre suelta de palomas
De su
corazón.
Manos
que cuidan, traviesas
El sol
de la pieza, la sal de la mesa,
Niña
terrible, que cierre la puerta
Que apague
las luces, que vuelve despierta.
Tiene
mi amor a su abrigo
Su piedra
es mi piedra, mi amigo, su amigo,
Gracias
que vienen y van
Sus pasos
como nunca, amigas de un vals.
Recitado por Alberto De Mendoza:
¡Gracias mi amor!. Por este amor de
antes,
Por las repisas coquetas del comedor,
Y las flores del trinchante.
Por ese bochinche cotidiano de radio
encendida,
Por ese: “No aflojés”
Y por ese nunca estar solo que te
debo.
¡Gracias... amor...!
Letra : Juanca Tavera (Juan
Carlos Moscón)
Música : Adrián Posse (Adrián
Juan Garibotti)
Grabado por Luis Filipelli con el acompañamiento
de la orquesta de Osvaldo Tarantino.
(letra obtenida de la grabación)